sábado, 21 de noviembre de 2009

Hipnosis

Ufff! es tan temprano aún, queda tanto día por delante, y la ansiedad ya empieza a comerme los pies. Miro el reloj y cada minuto pasa más lento que el anterior. El clima está nada alentador, trato de mantenerme fuerte y firme hasta la hora exacta, es esa en que tendré la oportunidad de elegir mi afortunado destino. Cuesta meterse en medio de un olejae de interpretaciones ajenas, cuando sólo quiero seguir viviendo el día que me toca, pero las dudas ajenas me sofocan y no entiendo bien dónde encaja cada pieza de mi puzzle. Sorpresa para mí, que esa bendita corriente ajena que no quiero, me sobrepasa y me arrastra hasta una orilla nueva, lo que nunca imaginé. De a poco veo que mis intenciones no valen nada, porque son cientos de razones las que me transportaron a esto nuevo que viene llegando, me hace dejar de creer en mis pensamientos, y me tira fuerte a otro fin.
Es que ella tiene más fuerza sobre mí que yo mismo, me pone en el lugar que quiere, y no sé si es el lazo que ella amarró en mi sin darme cuenta, dice que cuando duermo me tira. Me absorve lo siento, como mi energía se vira a su lado de la cama, y no deja nada para mí. Es ella como un monstruo nocturno, con todas las partes ideales. Contra sus ojos no hago mucho, peor cuando me habla y no oigo, veo que se mueve y cada morisqueta me asfixia más... no tengo oportunidad, porque como decía mi madre, nunca supe sacar carácter, ni resplandecer mi orgullo.

Ahora sólo digo llévame.

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