martes, 8 de septiembre de 2009

puros pajaritos

había una fila de pájaros pajeros, mirándose las caras y sus picos,
se comportaban como siempre,
inquietos, impertinentes, moviendo la cabecilla rapidilla,
batiendo las alas derrepente,
puros pájaros

me quede pensando, cuando los vi detenidos,
mejores acróbatas en dos patas con garras,
no existen
y son
más de 20 dispuestos en una reja,

el que estudie las aves no sabe,
pues, ciertamente
¿quién sabe qué piensa un pájaro?
¿a qué hora despierta?
¿cómo distribuye su día?
¿en qué cree?
¿de qué habla detrás de esos "pío pío"? que a mi no me engañan
creo que guarda un secreto,
lo tiene bien guardado,
no comparte sus libertades

quiero tenerlas y quemarlas adentro
profundo
para saber ser con plumas
lo que no hago con piel

los pájaros, como los puso en el arte número siete Hitchcock,
planean sobrevolarnos
de envidia
porque no podemos movernos por el aire y los árboles
ni pararnos en los cables eléctricos,
tampoco decir pío pío y que suene tierno,
no tenemos pensamientos pajarísticos

ojalá supiera que piensan
para intentar la filosofía del pájaro

o en su defecto, de cualquier
animal
que no tenga
cerebro
para pensar tanto
tantas veces
y sentirse frustrado

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