Para ser bella hay que comer estrellas y zapallos secos,
montar a caballo, bañarse en agua de río
y decir me parece todo tal cual marcha...
Había una vez, una niña horrorosamente bella.
Tanto, que cuando cruzó el canal de parto, los doctores no quisieron tocarla.
Tanto fue, que espantó a los demás niños de la sala incubadora.
Tanto era, que en su crecimiento experimentó el desalojo de los juegos infantes entre sus pares e impares.
Era tanto, que al pasar entre flores y árboles, éstos se secaban por sentirse opacados;
era tanto, que los animales del bosque corrían a esconderse antes de ser vistos,
era tanto que una noche estando ella en su castillo de paja, apareció
una turba enardecida, con antorchas y tridentes,
a echarla gritando:
"No queremos gente tan hermosa, llévate tu luz a otro lado!!"
Luego declararon una ley que no permitía que gente buena y bonita de alma y exterior,
conviviera con ellos.
Desde la fecha todos tenemos derecho a ser feos y malos.
todos podemos convivir, solo que los feos tiene que preocuparse de no mandarse tantas cagas y tan malas, aunque sea esa la unica forma que tienen de ser recordados...
ResponderEliminarcomo para quitarme el hambre:
nixon, pinochet y sauron.